Adiós al parpadeo de texturas
Al galopar por el paisaje antiguo, las texturas lejanas aparecían como mosaicos, algo fatal para la inmersión. Intenté activar el modo Extreme Performance en la BIOS, pero la temperatura del SSD subió a 75℃ según HWMonitor, provocando un thermal throttling que empeoró el rendimiento. Para solucionarlo, utilicé GamePP NVMe Queue Depth Configuration para optimizar la cola de lectura aleatoria a 64 y ajusté la política de flush de la caché. Tras esto, la velocidad de lectura aleatoria subió a 78-84MB/s vía CrystalDiskMark, la temperatura bajó a 48-56℃ según HWMonitor y el ventilador se estabilizó en 1800 RPM vía SpeedFan.