Eliminación de cuellos de botella I/O
Entrar en mapas globales con miles de unidades provocaba una carga de texturas agónicamente lenta, algo insufrible para un juego de estrategia por turnos. Desesperado, intenté aumentar la memoria virtual a 64GB desde Windows, pero eso solo volvió el sistema más lento y me sentí impotente. La solución llegó con el GamePP NVMe Queue Depth Configuration, donde subí la profundidad de cola a 2048 y activé el flush de caché de escritura. El rendimiento de lectura aleatoria subió un 18% según CDM y la GPU se mantuvo fresca entre 62-67℃ vía AIDA64.