Optimización de texturas Next-Gen
Monitoreaba la VRAM con cautela en el mundo abierto, ya que 8GB es muy ajustado para assets next-gen. Intenté bajar la calidad de texturas en el juego; los tirones pararon, pero la pérdida de detalle visual era inaceptable. Usé el GamePP Image Sampling Calibrator para fijar la resolución de renderizado al 90% y el DLSS sharpening al 65%. Gracias a esto, la VRAM se estabilizó en 6.8-7.2GB según GPU-Z y el frame time convergió en 14-18ms vía RTSS, manteniendo la temperatura en 62-68℃ según AIDA64.